Charlas Cuaresmales 2017

La Parroquia Santa Eugenia ha organizado un nuevo ciclo de Charlas Cuaresmales que se desarrollarán la próxima semana, desde el lunes día 3  de abril hasta el martes día 4 a partir de las 20:00 horas en los salones parroquiales (C/ Virgen de las Viñas, 15).Tiempo de renacer vivido desde la liturgia” es el tema que centrará la reflexión de este nuevo ciclo de Charlas Cuaresmales impartido por D. Javier Sánchez Cervera, párroco de Nuestra Señora de Fuente del Fresno.  Se trata de una propuesta diocesana con más de una década de historia, que al final del tiempo cuaresmal pretende invitar a la reflexión sobre la esencia de la liturgia, la importancia de las dimensiones comunitaria y misionera de la fe y la necesidad de proponer nuevos caminos de evangelización.

D. Javier y su hermana Belén

Este ciclo de charlas culminará con la celebración comunitaria del perdón el miércoles 5 de abril  a las 20:00 horas en el templo. Estais todos invitados a participar tanto de las charlas como de la celebración penitencial comunitaria

Recetas para hacer unas estupendas torrijas

Ya que estamos en Cuaresma… Una serie de recetas fáciles y rápidas del postre mas típico de estas fechas.. ¡¡las torrijas!!

RECETA de Mamá Charo

Cortar el pan en rebanadas de 1 centímetro y ½, extenderlas en una fuente honda y grande.

Hervir la leche con el palo de canela y el azúcar, dejamos cocer 2-3 minutos, quitamos la canela y lo dejamos entibiar, la echamos encima del pan. Dejar enfriar y escurrir si hace falta.  Calentar abundante aceite en una sartén honda, cuando esté caliente rebozar el pan (escurrido) por los huevos batidos, freír hasta dorar por los dos lados y escurrir sobre papel de cocina.

Posteriormente, enfriar un poco y rebozar en azúcar mezclada con canela. Comer en templado, en frío o heladas, están igual de buenas.

INGREDIENTES

  • 1 barra de pan viejo
  • 2 huevos batidos
  • aceite
  • ½ litro de leche
  • 150 g de azúcar
  • 1 palo de canela en rama y un poco de canela molida
  • azúcar para rebozar
RECETA de Recetas de rechupete

 

 Preparación de la leche infusionada

  1. El primer paso es preparar los ingredientes con los que vamos a aromatizar la leche. Lavamos muy bien el limón y pelamos su piel de manera fina, sin mucho blanco que luego nos amargue el postre.
  2. En la preparación de la leche aromatizada tenemos un ingrediente que va a marcar la diferencia, también el precio pues no es barata, las vainas de vainilla.
  3. Para esta receta vamos a necesitar la vaina abierta entera, no es necesario añadir el interior, es decir las semillas, estas las podemos guardar para otro postre, mi recomendación es que las congeléis en un papel de aluminio y vayáis utilizando poco a poco dependiendo de la receta, así podéis economizar este ingrediente.
  4. Para sacarle el mayor provecho, cortamos los extremos, la parte más ancha de la vaina con un cuchillo, la rajamos de un extremo al otro, abriéndola como un libro.
  5. Raspamos el interior con la hoja de un cuchillo (lo mejor es abrirla bien con los dedos y rasparla con la mitad de la hoja del cuchillo), así sacaremos las semillas que vamos a guardar.
  6. La vaina limpia es la que vamos a añadir a la leche, además una vez aromatizada la leche, la vamos a sacar y secar. La guardaremos para otras utilizaciones. Por ejemplo para aromatizar azúcar y hacer nuestro propio azúcar avainillado.
  7. Calentamos la leche a fuego medio casi hasta el punto de ebullición. Bajamos la temperatura y retiramos del fuego, añadimos la vaina de la vainilla, la piel del limón y por último la rama de canela.

Reposo de la leche infusionada antes de empezar con las torrijas

  1. Dejamos todo en reposo durante 5 minutos, es decir, infusionando la leche. La leche debe estar tibia o fría cuando la empleemos para empapar las torrijas. Reservamos.
  2. Un truquillo para que las torrijas no salgan empalagosas es no añadirle azúcar a la leche que hemos infusionado. Sino cuando preparemos el almíbar o con el azúcar y la canela que añadiremos al final.
  3. De esta manera unificamos sabores y os quedará realmente deliciosa. Podéis ver como la preparamos en este vídeo:

Preparación de las torrijas

  1. Escogemos un recipiente cómodo para ir mojando el pan elegido para las torrijas y lo llenamos con la leche infusionada y fría que tenemos reservada. Añadimos el vino de Oporto que le va a dar el puntazo a este postre y batimos con un tenedor para mezclar bien los líquidos.
  2. Batimos los huevos hasta que espumen un poco y añadimos dos cucharadas de leche infusionada, volvemos a batir y colocamos en otro plato que sea cómodo para mojar las torrijas antes de freír.
  3. Ponemos una sartén con aceite de oliva virgen extra y calentamos a fuego medio.
  4. Mientras se calienta el aceite bañamos las rebanadas de pan en la leche infusionada. Le damos la vuelta para que se impregnen bien pero que no chorreen y la pasamos por el huevo batido que ya tenemos preparado. De ahí directamente a la sartén con aceite bien caliente.

Fritura y presentación final de las torrijas de leche

  1. Freímos las torrijas por todos dos lados hasta que estén doradas. Nos ayudamos de un tenedor para ir dando la vuelta a la torrija.
  2. Retiramos a un plato con papel de cocina absorbente para retirar el exceso de aceite.
  3. Llenamos un recipiente ancho con azúcar y canela en polvo. Unas dos cucharaditas de canela en polvo por cada 100 g de azúcar. Mezclamos bien con un tenedor.
  4. Rebozamos las torrijas en esa mezcla, que se impregnen bien de azúcar y canela.
  5. Dejamos enfriar y degustamos a temperatura ambiente o frías, simplemente deliciosas. Recordad que las torrijas están mejor de un día para otro. Como podéis ver en las fotos he dejado que sudaran. Así se recubren de una capita de almíbar dulce y suave que las hacen supremas. Vamos, de rechupete, no lo dudéis.
Curiosidades
  • Si os gusta esta receta no dejéis de visitar nuestro especial de postres y dulces de Semana Santa y Pascua, encontraréis un montón de ideas para hacer estos días.
  • Muchos cocineros/as emplean aceite de girasol para esta receta pues evitan que se formen los típicos grumos a la hora de freír. Yo recomiendo aceite de oliva virgen extra. El sabor realza la torrija y le da un punto distinto, además de que queda una fritura perfecta.
  • La leche debe estar a temperatura ambiente. Pues si está caliente cuando impregnemos el pan con la leche puede que nos quedemos con medio trozo de pan en la mano. Es quizás el punto más importante de esta receta, dejad que la leche entibie antes de bañar las rebanadas de pan, sino el fracaso está asegurado.
  • El método de preparación depende del tipo de pan utilizado y la región. Las podéis encontrar bañadas en leche aromatizada como en esta receta. También con vino (con moscatel u otro tipo de vino dulce) al estilo andaluz están de lujo y las que preparan los donostiarras, con crema pastelera. Os aseguro que están de rechupete, de esta última forma fue como preparé los canutillos de torrija con crema.
  • Otra opción de presentación es pasar la torrija por un poco de azúcar glass. O bien hacer un pequeño almíbar con miel y agua o bien azúcar y agua. También por un caramelo ligero donde pasaremos la torrija vuelta y vuelta. Y luego directamente al plato.
  • En mi caso empleé una sartén grande, pero si la que tienes es mediana o pequeña.
  • No emplees mucho aceite, así la temperatura del aceite se mantendrá constante.
  • La historia de las torrijas es bien antigua, se remontan hasta 2000 años atrás.
  • Los romanos escribían ya en su tiempo como preparar una especie de torrija con galletas de trigo. Y estas estaban bañadas en leche, tostadas en aceite y servidas con miel.
  • En el siglo XV al parecer eran un alimento indicado para la recuperación de parturientas, qué os parece, curioso ¿no?
  • Un postre internacional donde los haya, los franceses las llaman “Pain perdu” (pan perdido). Los ingleses, “Poor Knights of Windsor”, en América, French Toast“. Los suizos “Fotzelschnitten” y nuestros vecinos de Portugal, “Rabanadas”.

Un terrorista se convierte y cumple su sueño: ingresar a un monasterio

Las torres gemelas en Nueva York, los atentados de Madrid, la matanza en la isla de Utoya en Noruega, las atrocidades de Boko Haram, del Califato del Estado Islámico, la reciente bomba en el metro de Santiago de Chile tienen un factor común: el odio y deshumanización que sustentan el terrorismo.

Algunos seres humanos que alguna vez ejercieron el terror logran liberar y sanar desde la maldad para nacer a una vida nueva. Dios fue y es la razón para esta resurrección en el caso del ex terrorista ETA Jean Philippe Saez…

Jean Philippe Saez fue educado en el amor a las tradiciones de sus padres y con sólo 19 años ya era un conocido virtuoso del Txistu (flauta autóctona) en el País Vasco francés. Transcurrían los años setenta cuando el etarra Domingo Iturbe Abasoloi, alias Txomin, lo captó y entrenó para hacerlo parte del primer comando operativo (Argala) de ETA. El grupo, compuesto sólo por vasco-franceses, desplegó sus primeras acciones terroristas en España durante los  años 1978 y 1979.

“En ese momento” -confesaría años después Philippe- “la ETA representaba el mito de los días gloriosos de la lucha contra Franco. Unirme a ella era una especie de exaltación para mí, pero rápidamente fui llevado a vivir en la clandestinidad”.

Pronto Philippe, que sería apodado el Txistu, descubriría el macabro sentimiento de ser protagonista del terror de ETA… participando como vigilante en al menos cuatro atentados donde sus compañeros asesinaron a siete personas: el industrial José Legaza, el magistrado José Francisco Mateu, el general Constantino Ortiz, el teniente general Luis Gómez Ortigüela, los coroneles Agustín Laso y Jesús Avelós, y el conductor Lorenzo Gómez.

Phillippe, que hubo de actuar como centinela en el último atentado a Laso, Avelós y Gómez estuvo a punto de escapar ese mismo día. Pero habría significado firmar su sentencia de muerte.

Aprovechando los meses de “silencio” que la propia organización le impuso para que pasare desapercibido una vez de regreso en Francia, se confesó, comenzó a ir regularmente a misa y en su corazón volvió a nacer la vocación perdida en la adolescencia. Ingresar como monje a la Abadía benedictina de Notre Dame de Belloc, era un anhelo recurrente en Philippe…

ETA y la Abadía

La Abadía desde sus orígenes representaba un símbolo de protección para los vascos… quizás en ello residía también el influjo que provocaba en Philippe. Había sido fundada en 1874 por un grupo de novicios vascos provenientes del monasterio de  Pierre-que-Vire, con el padre Agustín Bastres, de Lapurdi.

El primero de septiembre de aquél año todo el pueblo de Urt acompañó a los monjes hasta una vieja granja desocupada de Belloc cantando el Ongi etorri-aita onak-Jainkozko gizonak (Bienvenido sea Dios, padre bueno del hombre), según relata la enciclopedia Auñamendi.

Desde entonces el recinto, acredita una larga tradición de hospitalidad. Durante la Guerra Civil española se refugiaron allí republicanos y nacionalistas. Luego en la Segunda Guerra Mundial escondió a miembros de la resistencia y a pilotos aliados enviados por la red Orion. Como consecuencia algunos monjes dieron con sus huesos en el campo de concentración nazi de Dachau y la abadía recibió la Legión de Honor.

Así, en mayo de 1962 los monjes no vieron inconveniente en que aquel grupo de vascos de ideas independentistas realizaran su I Asamblea en la Abadía. Allí surgió ETA como “movimiento revolucionario vasco para la liberación nacional creado en la resistencia patriótica, socialista, de carácter aconfesional y económicamente independiente”. La misma organización que años después, en su V asamblea, sacralizaría la lucha armada despeñándose hacia el terrorismo.

El Hermano Philippe

El año 1982 Txistu logró que ETA aceptara su desvinculación. Libre, finalmente en septiembre de 1988, el ahora “Hermano Philippe” inició su formación monacal en la Abadía de Notre Dame de Belloc.

Siempre tuve la necesidad de vivir para Dios. Cuando pasó el tiempo me dije que ingresaría en un monasterio y ya no hablaría más de mi pasado”, señalaría escueto Philippe a quienes le buscarían en el silencio del claustro poco tiempo después. Sí, porque el pasado llegaría a cobrarle cuentas al mismo monasterio el año 1990.

La policía lo llevó detenido por su pasado etarra y desolado el prior Jean Jacques de Amestoy, señaló a los medios de comunicación que el novicio Philippe “vivía con seriedad la formación para su nueva vida de monje basada en la conversión y la oración”.

Luego, adelantando sentencia agregó que “el monasterio no puede aprobar de ningún modo lo que por esencia no puede justificarse”. Pero la justicia permitió que el futuro monje continuase su reclusión en la Abadía y el año 1997 se dictó sentencia condenándolo a diez de prisión.

Cumplida su condena el converso hermano Philippe continuaría vinculado a la Abadía. Siempre que le es posible se desplaza por la región para interpretar en parroquias música sacra con la flauta tradicional Txistu.

Fuentes: Portaluz, El País, Liberation, El correo, El tiempo
Artículo publicado originalmente en Portaluz

Algunas ideas para las familias con hijos pequeños

“Familia sé lo que eres”

Con esta frase san Juan Pablo II animaba a la familia cristiana a buscar sus raíces en  Nazaret.  Puede tratarse, ante todo, de una decisión ponderada y generosa de tener una familia numerosa; nada más absurdo que identificar “paternidad responsable” con la simple decisión de “limitar” la familia. Juan Pablo II decía: “en la concepción de la ‘paternidad responsable’ está contenida la disposición no solamente a evitar ‘un nuevo nacimiento’, sino también a hacer crecer la familia según los criterios de la prudencia”39 .

En cuanto al número de hijos decía Juan Pablo II: “Es preciso que se establezca este nivel justo teniendo en cuenta no sólo el bien de la propia familia y estado de salud y posibilidades de los mismos cónyuges, sino también el bien de la sociedad a que pertenecen, de la Iglesia y hasta de la humanidad entera. La encíclica Humanae vitae presenta la ‘paternidad responsable’ como expresión de un alto valor ético… supone también la disponibilidad a acoger una prole más numerosa”

¿Quien dijo que la paternidad responsable es sólo para unos pocos elegidos? Hace unas semanas nos tropezamos con un vídeo que se ha hecho viral, en el que unos padres bailan con sus hijos. De esta forma, dicen, se afianza el vínculo entre padres e hijos mientras se hace deporte.

Nada mejor para afianzar el vínculo con papá que una divertida clase de baile al estilo Groovaroo.

Y si encima, más tarde se añaden las mamis… ¡lo tenemos todo!

El breakdance es para profesionales, como papá y yo…. Este niño lo da todo con su padre.

 

¿Los países pobres necesitan aborto legal? Activista destruye este argumento

Un video con la valiente denuncia contra la colonización ideológica pro aborto en África de Obianuju Ekeocha, fundadora y Presidenta de Culture of Life Africa, se ha viralizado en las redes sociales en las últimas semanas.

El video fue grabado originalmente durante la conferencia “Mejores prácticas para el cuidado de la salud materna”, organizada el 17 de marzo de 2016 por la Misión de la Santa Sede ante las Naciones Unidas.

En los últimos días el video ha sido ampliamente difundido en redes sociales, luego de que fuera publicado en la página de Facebook de la organización provida estadounidense Live Action.

Obianuju Ekeocha señaló que es de la tribu Igo, en Nigeria, donde no existe una palabra para presentar el aborto como algo que beneficie a la mujer.

“La mayoría de lenguas nativas africanas ni siquiera tienen una forma de decir aborto para que signifique algo bueno”, señaló.

La líder provida africana calificó de “neo-colonización” el que “gente del mundo occidental venga a África y trate de darnos este tipo de lenguaje que nunca podríamos traducir a nuestras lenguas nativas”.

Obianuju Ekeocha subrayó que “culturalmente la mayoría de comunidades africanas realmente creen por tradición, por estándares culturales, que el aborto es un ataque directo contra la vida humana”.

“Para que cualquiera sea capaz de convencer a cualquier mujer en África que el aborto es en realidad una cosa buena o puede ser una cosa buena, primero tienes que decirle que lo que sus padres y sus abuelos y sus ancestros le enseñaron está de hecho mal, le vas a tener que decir que ellos siempre estuvieron equivocados. Y eso, señora, es colonización”, finalizó.

Fuente: ACI

Receta Potaje de Vigilia


Una de las recetas de guisos con legumbres más típicas de estos días es este potaje de garbanzos, que se acompaña de las espinacas (verdura en temporada) y el bacalao. Aunque para aquellos que el tema de la prohibición de comer carne los viernes haya quedado atrás, os dejo con una adaptación de este potaje con chorizo igual de bueno….pero lo dejaremos para la Pascua si os parece, ¿verdad?

Antes de cocinar. Preparación del bacalao
  1. Uno de los pasos importantes es la elección de los garbanzos, los tienes como legumbre seca o ya cocida y puedes encontrar varios tamaños.
  2. Os recomiendo emplear garbanzos secos porque permiten controlar el punto de sal del guiso al evitar los tratamientos que traen los enlatados. También prefiero no usar garbanzos tratados con conservantes.
  3. El día anterior ponemos los garbanzos en agua templada con una cucharadita de bicarbonato o un puñado de sal y los dejamos en remojo durante la noche, normalmente 12 horas.
  4. Debemos lavarlos después para quitar posibles impurezas y que no se nos cuele ningún garbanzo estropeado que nos pueda fastidiar un diente, lo digo por experiencia.
  5. Pasado ese tiempo sólo nos quedará escurrir y apartar hasta el momento de preparar el potaje.
  6. Si vais a emplearlos ya cocidos lavadlos muy bien sin que quede ningún resto de la gelatina que rodea al garbanzo y añadidlos al final de la cocción del guiso, sólo para que se impregnen bien del sabor del resto de los ingredientes.
  7. Debo reconocer que este tipo de garbanzos ya cocidos y envasados en tarro de cristal ahorran mucho tiempo en la cocina, aunque es mejor usarlos para otro tipo de platos como un hummus o una ensalada.
  8. Igual recomendación con las espinacas, mejor frescas que congeladas o enlatadas. Deciros que también podéis sustituirlas por acelgas, le van perfectas a este potaje.
  9. Para ahorrar tiempo y que no nos lleve 2 días la receta, he optado por un lomo de bacalao ya desalado, de buena calidad. Le pediremos al pescadero/a que nos retire la piel, ya que en este plato solo usaremos la parte carnosa de este pescado. También podéis comprarlo ya desmigado.
    Preparación del potaje de vigilia
    1. Para cocinar los garbanzos podemos optar por la manera tradicional, una hora y media a fuego lento en una olla, o por la más práctica, usando la olla express. Con ella en tan sólo 15-20 minutos tendremos listos los garbanzos. En la olla rápida echamos un litro de agua, 2 dientes de ajo pelados, la hoja de laurel y los garbanzos ya remojados. Cerramos, ponemos a fuego alto y cuando comience a salir vapor, bajamos a fuego bajo y cocinamos 15 minutos.
    2. Mientras se cocinan los garbanzos vamos a preparar el sofrito. Picamos fino uno de los dientes de ajo y pelamos el otro. Pelamos las cebollas y las picamos en juliana pequeña.
    3. En una sartén amplia vertemos aceite de oliva virgen extra y freímos el ajo a fuego medio. En cuanto empiece a “bailar”, vemos que coge un tono dorado, retiramos el diente de ajo entero. Añadimos la cebolla y seguimos sofriendo. Salamos al gusto. Cuando esté pochada, apagamos el fuego y dejamos atemperar un poco el aceite. Añadimos una cucharada de postre de pimentón de la Vera y removemos bien para que se integre perfectamente con el sofrito. Reservamos.
    4. En un cazo pequeño ponemos agua a hervir. Cocemos el huevo, que luego utilizaremos al final de la receta.
    5. Pasado el tiempo de cocción de los garbanzos. Dejamos que se libere todo el vapor de la olla antes de abrir.
    6. Pasamos el caldo colado a otra cazuela junto a los garbanzos (que no vaya el ajo ni el laurel).
    Cocción del potaje y presentación final
    1. Ponemos esta cazuela a fuego medio. Cuando empiece a coger temperatura, vertemos el sofrito y removemos bien. Echamos ahora en varias tandas las espinacas, que en poco tiempo irán reduciendo su tamaño.
    2. Rectificamos de sal y dejamos cocinando un par de minutos.
    3. Desmigamos el bacalao en trozos que luego podamos comer de un bocado. Añadimos a la cazuela y la movemos “en vaivén” (por las asas) para que se vayan mezclando todos los ingredientes. Bajamos a fuego bajo.
    4. En 5 minutos estará listo nuestro potaje, pero mientras tanto vamos a preparar el toque final.
    5. En una sartén con un poquito de aceite de oliva, freímos la rebanada de pan (mejor si es de bolla). Vuelta y vuelta hasta que esté dorada y crujiente.
    6. En un mortero echamos el pan frito desmenuzado y el diente de ajo que teníamos reservado. Machacamos y hacemos un majado.
    7. Pasados los 5 minutos desde que echamos el bacalao. Añadimos el majado anterior.
    8. Con este truco le daremos consistencia al caldo y un sabor muy rico.
    9. Pelamos el huevo cocido, lo cortamos en pequeños trozos. Lo añadimos a la cazuela justo antes de servir en la mesa.
    10. Servimos bien caliente.
    11. A disfrutar de este delicioso plato de cuchara que sienta de maravilla, incluso en días que no haga tanto frío.
    Curiosidades y consejos para un potaje de vigilia de rechupete
    • Este potaje no es solo para tomar durante Semana Santa, podéis consumirlo durante todo el año. Vuestro cuerpo os lo agradecerá.
    • El bacalao fue un ingrediente lógico para este potaje. Ya que era el pescado que más abundaba en las zonas de interior, lejanas a la costa. Siempre estaba disponible bacalao en salazón de buena calidad, en cualquier época del año.
    • En cuanto a los garbanzos, en España hay muchas variedades. Según en donde viváis encontraréis una u otra.
    • A mí particularmente el que más me gusta es el garbanzo castellano. Con un tamaño mediano o grande, con forma esférica y de un color amarillo muy característico.
    • Os recomiendo que utilicéis garbanzos secos, en vez de los envasados o enlatados. Éstos suelen ser sometidos a tratamientos con conservantes, llevando una especie de gelatina. Con los secos también controlaremos mejor el punto de sal durante la elaboración.
    • Si os gusta esta receta no dejéis de acompañarla con algo dulce, podéis visitar nuestro especial de postres y dulces de Semana Santa y Pascua.

Los PREAS patinan sobre hielo

El equipo de catequistas es genial

Este sábado por la mañana los chicos de PREAS se fueron a patinar sobre hielo. Tras las primeras caídas de algunos de nuestros chicos -incluidos catequistas- empezamos a hacer trenecitos y alguna que otra coreografía. Los de primero son unos grandes entendidos del patinaje sobre hielo y no tienen nada que envidiar a los mayores.

El dolor no existe
Las caídas con risas no duelen

No obstante, hay quienes confían demasiado en sus capacidades y terminan estampándose contra el hielo – creemos que alguno de segundo puede dar fe de ello-. Los mayores de tercero, cuarto y quinto no han parado de hacer carreras, piruetas y alguna que otra coreografía muy conseguida y resultona.

¿Próximo fichaje para jos Juegos Olímpicos de invierno?

Todo fueron risas hasta que cerraron la pista de hielo. Una vez nos quitamos los patines y la ropa mojada, nos fuimos a comer a un parque cercano y a seguir disfrutando del día tan soleado que hemos tenido.

Bendita amistad

Tras la comida comenzamos a jugar en una pista de skate cercana intentando subir las empinadas cuestas de los half pipes -catequistas y diácono incluidos-. Cuando nos hemos cansado y no podíamos más con nuestros cuerpos, nos hemos vuelto a Santa Eugenia: unos a descansar, otros a hacer los deberes del colegio y otros han caído rendidos. Esperamos volver a salir otro día y seguir disfrutando de la compañía y de la amistad que vamos forjando.

Los de primero son unos artistas

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Cuatro claves para vivir la Cuaresma

“La Cuaresma es un tiempo de renovación para la Iglesia, para las comunidades y para cada creyente. Pero sobre todo es un ‘tiempo de gracia’”, dijo el Papa Francisco en su mensaje de este año para este período litúrgico.

Aquí cuatro claves para vivir la Cuaresma.
Claves sencillaspara vivir la Cuaresma

1. Acudir a la confesión

La Cuaresma es un muy buen momento del año para llevar a cabo una confesión preparada y de corazón. Revisa los mandamientos de Dios y de la Iglesia para poder hacer una buena confesión. Ayúdate de un libro para estructurar tu confesión. Busca el tiempo para llevarla a cabo.

Preguntas para un buen examen de conciencia 

2. Conversión del corazón

Analiza tu conducta para conocer en qué estás fallando. Establece propósitos para cumplir día a día y revisa en la noche si los lograste. Recuerda no ponerte demasiados porque te va a ser muy difícil cumplirlos todos. Que sean pocos, claros, posibles y, sobre todo, medibles. Que al final del día puedas ver claramente si los cumpliste o no.

Descubre o potencia una virtud y traza un plan para crecer en ella. Hay que subir las escaleras de un escalón en un escalón, no se puede subir toda de un brinco.

Historias urbanas de conversión

3. Sacrificios para vivir la caridad

La palabra sacrificio viene del latín “sacrum-facere”, que significa “hacer sagrado”. Entonces, hacer un sacrificio es hacer una cosa sagrada, es decir, ofrecerla a Dios por amor. Hacer sacrificio es ofrecer a Dios, porque lo amas, cosas que te cuestan trabajo.

Por ejemplo, ser amable con el vecino que no te simpatiza, ayudar a otro en su trabajo y dar limosna a los necesitados. A cada uno de nosotros hay algo que nos cuesta trabajo hacer en la vida de todos los días. Si esto se lo ofrecemos a Dios por amor, estamos haciendo sacrificio.

Formas de hacer ayuno y abstinencia 

4. Sé amigo de Dios

Aprovecha estos días para orar, para platicar con Dios, para decirle que lo quieres y que quieres estar con Él. Te puedes ayudar de un buen libro de meditación para Cuaresma. Puedes leer en la Biblia pasajes relacionados con la Cuaresma o meditar los salmos. Oraciones especiales para la Cuaresma

 

Fuente: ACI