CONVIVENCIAS PREAS

El pasado fin de semana, del 21 al 23 de mayo, tuvieron lugar las convivencias de nuestros hermanos pequeños de Preas; 3 días cargados de juegos, catequesis y buenos momentos para disfrutar todos juntos. Estas fueron, sin duda, unas convivencias con sabor a normalidad donde se vio claramente la intervención del Espíritu Santo.

No poder hacer pernocta como otros años no fue un impedimento para que se pudieran vivir experiencias preciosas mientras se trataba el tema de “reparar la Iglesia”. Durante estos días se realizó un camino de reflexión donde catequistas y niños pudieron reconstruir su Iglesia tal y como lo hizo en su día San Francisco de Asís, centrándose en la pobreza, la oración y la fraternidad.

El viernes y el sábado, las convivencias tuvieron lugar en nuestro querido barrio de Santa Eugenia, en sus parques y plazas, compartiendo con los vecinos las distintas actividades, juegos y oraciones. Sin embargo, el domingo (y por eso el sabor a normalidad) las convivencias se trasladaron a un albergue de Cercedilla en el que los niños pudieron pasar el día entero junto a sus amigos y acabar el fin de semana por todo lo alto. Se formó un ambiente tan acogedor que ni siquiera una pequeña tormenta de úlima hora pudo estropear.

Para terminar, se puso el broche a estas convivencias celebrando una misa en plena naturaleza. Al igual que se hizo en la eucaristía, damos gracias al Señor por el enorme regalo que supuso para todos este fin de semana cargado de diversión, amistad y sobre todo Espíritu Santo.

CONVIVENCIAS JÓVENES

Este pasado fin de semana tuvieron lugar las convivencias de Confirmación y Jóvenes. Estas fueron muy especiales, pues después de mucho tiempo nuestros hermanos pudieron salir del barrio y disfrutar la experiencia en otro lugar, concretamente en Alpedrete.

Pero antes de ello, las convivencias comenzaron el viernes por la tarde, esta vez sí, en nuestra querida parroquia, nuestros hermanos tuvieron que atravesar un “desierto” y pararse a reflexionar sobre diferentes aspectos de la vida.

Ya el sábado por la mañana en primer lugar los jóvenes hicieron una divertida dinámica en la que actuaban como presentadores del telediario y daban titulares de noticias que sacudían al mundo, para después darse cuenta de que en ninguna de las noticias se mencionaba a Jesús, el cual a pesar de ser el motor de todo hoy en día casi nunca es noticia.

Después de esa pequeña reflexión, se celebró una Eucaristía.

Más adelante los jóvenes fueron al cerro donde pasaron la tarde compartiendo y ofreciendo algo de ellos a sus hermanos, acercándose más los unos a los otros y de esta forma acercándose a su vez a Jesús.

Por último, el domingo, los jóvenes se fueron a pasar el día a Alpedrete, donde hicieron un recorrido cuya conclusión era la alegría que nos da recibir el amor de Dios. Después de comer tuvieron un pequeño momento donde los jóvenes compartieron sus experiencias a lo largo del fin de semana.

Ya de vuelta en la Parroquia, nuestros hermanos celebraron la misa del Domingo de Ramos y así pusieron punto final a unas convivencias que seguro les ha hecho darse cuenta de lo importante que es tener presente a Dios en el día a día.

CARTA DE NAVIDAD DE CARLA (IESU COM)

Noticia del Boletín 138 – Año 5, del 3 de enero de 2021

La pasada semana recibimos una felicitación navideña de nuestra querida Carla, catequista de Santa Eugenia que el pasado mes de junio del 2019 ingresó en la Congregación Religiosa IESU COMMUNIO. Aquí os transmitimos sus palabras:

“Querida Familia: os deseo de todo corazón que Cristo se haga carne en cada uno de vosotros.

Así, en este momento de pandemia, de tanto dolor y sufrimiento, podamos reconocer al Niño Dios en cualquier situación y acontecimiento.

El se inclina a nosotros, se hace Niño, pequeño y vulnerable para que le acojamos, le abracemos.

Así nuestra vida se llena de sentido, de gozo y de paz.

Un abrazo muy fuerte, Unidos en oración. Os quiero. CARLA.

CONVIVENCIAS CONFIRMACIÓN

Noticia del Boletín 137 – Año 4, del 27 de diciembre de 2020

El pasado viernes tuvieron lugar las convivencias de confirmación. Este año debido al COVID-19 se realizaron en dos días en nuestra parroquia y uno en Miraflores de la Sierra. El no poder pasar el fin de semana entero de retiro no quitaría que no fuesen preciosas y que ayudasen a muchos a acercarse más a Dios.

Todas las convivencias giraban en torno a una pregunta: “¿Quién soy yo?”  Una pregunta que puede parecer fácil pero no lo es y muy pocas veces nos planteamos seriamente. Pues bien, el viernes empezó fuerte con la película llamada “Atrapado en el tiempo” para seguir, el sábado por la mañana ya a Miraflores de la Sierra, con una serie de preguntas relacionadas con la película. La tarde arrancó con una dinámica en la que los tres grupos de confirmación se tenían que presentar y así poder preguntarse quiénes somos de cara a los demás. Más tarde, en la capilla se reflexionó sobre quienes somos de cara Dios. Mientras esto sucedía algunos catequistas iban llamando a cada uno para hacer una actividad que consistía en mirar un espejo y preguntarse quienes somos y, después de recibir un regalo, comprender que la respuesta a esta pregunta la podemos encontrar dentro de nuestro corazón, en Jesús. 

El domingo se terminaron las convivencias celebrando la eucaristía junto al resto de la familia de Santa Eugenia. Un broche de oro para que, juntos en la oración, todos pudiéramos compartir y dar gracias por este fin de semana repleto de emociones y buenos momentos para nuestros hermanos de confirmación.

CONVIVENCIAS DE JÓVENES

Noticia del Boletín 135 – Año 4, del 13 de diciembre de 2020

El pasado lunes tuvieron lugar, un año más, las primeras convivencias de jóvenes del curso. Este año, y debido a la situación sanitaria actual, estas convivencias han sido un tanto distintas, realizándose en nuestra parroquia y durando sólo un día en lugar de un fin de semana. Aun así, las ganas y el amor de todos no se han visto afectados, haciendo de estas unas convivencias únicas y muy especiales.

La mañana empezó con una oración, seguida de un fascinante y emotivo testimonio que contaba una historia de fe, valentía y confianza plena en El Señor. Tras esto, los jóvenes tuvieron un tiempo para reflexionar y compartir aquello que más les había llegado al corazón. Además, se habló de cómo es Jesús el que da sentido a todo, siendo Él quien encaja todas las piezas del puzzle que es nuestra vida, incluso cuando nosotros no somos capaces de verlo. La mañana acabó con el rezo del Rosario todos juntos, teniendo muy presente a toda nuestra familia de Santa Eugenia.

Al volver por la tarde, las actividades arrancaron de nuevo con otro testimonio, escuchando ahora una increíble historia de vocación y llamada a la misión. Tras esto, los jóvenes pudieron disfrutar de un momento de Adoración y encuentro personal con El Señor, seguido de otro pequeño rato para compartir y rezar de la mano de María. Finalmente, las convivencias terminaron por todo lo alto con la celebración de la Eucaristía, ofreciéndole a nuestra Madre todas nuestras inquietudes, peticiones y acciones de gracias. Aunque hayan sido un poco diferentes, estas convivencias han estado llenas de la acción del Espíritu Santo, y ahora nos queda seguir caminando, con el corazón abierto, de la mano de nuestra Madre.

CONFIRMACIONES

Noticia del Boletín 130 – Año 4, del 8 de noviembre de 2020

Por fín, después de años de espera y preparación, ocho jóvenes de nuestra familia dicidieron dar ese SÍ tan importante y especial, y recibieron el sacramento de la Confirmación el pasado sábado 31 de octubre.

La celebración, que fue presidida por nuestro vicario Juan Pedro, tuvo lugar la víspera de Todos los Santos, e incluyó la Primera Comunión de uno de los confirmados, haciendo así que la noche estuviera más llena de amor que nunca.

A pesar de las restricciones por motivos sanitarios, toda nuestra familia se unió (ya fuese de forma presencial o a través del canal de Youtube de la Parroquia) para vivir unidos este momento y acompañar a Silvia, Pepe, Ana, Guille, Myriam, Lucía, Mario y Sonia en el momento en que daban un SÍ verdadero y acogían la Gracia de Dios en sus corazones.

Ahora, llenos del Espíritu Santo, están preparados para seguir siguiendo a Cristo y transmitir su mensaje de amor infinito.

CONCLUYE EL MES DE OCTUBRE DEDICADO A MARÍA

Noticia del Boletín 129 – Año 4, del 1 de noviembre de 2020

La Presencia de nuestra Madre en la parroquia es fuerte; la prueba de ello la tenemos en el crecimiento que muchos hermanos están viviendo en su vida espiritual y también en la vuelta a Casa de los que estaban lejos y han abierto sus corazones a la Fe. Tiempo de gracia en la compañía de Nuestra Señora de Fátima.

Esta imagen de la Virgen viene de la Residencia Los Nogales, atendida por los sacerdotes y por el equipo de pastoral de la salud de nuestra comunidad. Ante Ella se consagró la parroquia al Inmaculado Corazón de María en la Fiesta de Pentecostés del año pasado, y es la imagen que está presente entre nosotros prácticamente desde el inicio de la pandemia. Cada vez que miramos a Nuestra Señora de Fátima recordamos con cariño a todos los mayores, especialmente afectados por la crisis actual, en una oportunidad de expresar nuestro cariño y cercanía a través de la oración. Ella es nuestro lazo de comunión con ellos y la invitación permanente a la conversión y a la transformación de la sociedad, poniendo en el lugar más alto a los más vulnerables. Nuestros mayores son la “edad de oro” y así merecen ser tratados, valorados, acogidos y cuidados.

Ellos no pueden ahora acudir a la capilla de la Residencia a rezar a nuestra Madre por las medidas sanitarias; por eso tenemos la imagen de Nuestra Señora de Fátima aquí en la parroquia, en un compromiso de llevarlos en el corazón y hacernos misioneros de la dignidad sagrada de todo hombre y mujer de la tierra, sobre todo cuando son más necesitados del apoyo y la consideración de todos.

Acaba octubre, pero María sigue a nuestro lado; Ella ha sido, es y será signo de consuelo y de firme esperanza. El día que su imagen vuelva a la Residencia será la preciosa señal de la llegada de los tiempos nuevos, que Dios, nuestro Padre, nos está preparando.

Siempre con Ella hacia Jesús.

TESTIMONIO DE CONCHI

Noticia del Boletín 128 – Año 4, del 25 de octubre de 2020

Buenas, me llamo Conchi, trabajo en casa y tengo dos hijas de 28 y 22 años. Antes vivía en un pueblecito aunque hace ya 32 años que vine a Madrid.

Al principio me pasaba días sola debido al trabajo de mi marido. Luego, después del nacimiento de mis hijas, aun con la oportunidad de trabajar, me dediqué a ellas y eso me llevó a conocer la vida de la parroquia, a disfrutar del ambiente y la vidilla de esta familia.

Antes de empezar a ser catequista aquí en Santa Eugenia, fui catequista en mi pueblo, sin embargo terminé dejándolo y me uní a la legión de María; esto consistía en una reunión semanal donde hablábamos de nues‐tra semana y nos dividíamos para acompañar a una persona que estuviera sola en nuestro pueblo o que le hiciera falta ayuda en otro tipo de tareas.

Cuando venía a dejar a mi hija a catequesis me vi influenciada por el ambiente, esto me llevó a pensar si podría ayudar o aportar algo y un día en misa, una vez que mi hija ya había hecho la Comunión, sabiendo Dios de mi timidez y también mis ganas de ayudar y participar, puso en mi camino a Dora, cuyas palabras fueron una petición de ayuda y una puerta de entra‐da a la vida de catequista en la cual llevo ya 16 años.

Soy un granito de arena en la playa del Señor, si mis experiencias ayudan a los más jóvenes, pues doy gracias al Señor.

SI ESTÁIS INTERESADOS EN SABER MÁS Y QUERÉIS TERMINAR DE OÍR EL TESTIMONIO DE CONCHI. OS INVITAMOS A VER EN NUESTRO CANAL DE YOUTUBE:

Testimonio de Conchi

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CARTA PASTORAL

Noticia del Boletín 111 – Año 3, del 28 de junio de 2020

Querida Familia:

Llegamos al final de este curso con la celebración de Santa Eugenia, testigo del Amor de Jesús. Si hay una palabra que resume quién es Cristo y el verdadero sentido de nuestra vida es justamente eso: AMOR. Existimos para amar y ser amados.

Por ello, en octubre, acogíamos las palabras de San Juan Pablo II que han sido el lema de nuestra Familia en este 2019-20: “Abre las puertas de tu corazón a Cristo”. Somos cristianos cuando libremente decidimos darle el corazón a Cristo; no sólo darle tiempo, pequeños o grandes esfuerzos, sino el corazón.

Es entonces cuando comprendemos el Evangelio de este Domingo, en la fiesta de nuestra Patrona: “el que no toma su cruz y me sigue detrás, no es digno de Mí”. Sin duda, este curso está marcado especialemente por la cruz tras la entrada de la pandemia. Estamos experimentando miedos, cansancios, incertidumbres, en un ambiente de mucho dolor… Y, todo esto, ¿para qué? ¿qué sentido tiene?

Dios no está lejos sino que grita dentro de nuestro corazón para hacerse compañero en nuestra cruz, cargarla con nosotros y hacer todo realmente nuevo. Paradojas de la Fe. Cada vez que pienso en esto, recuerdo un momento de la película de La Pasión, cuando María corre hacia Jesús que cae bajo el peso de la cruz, y el Señor la mira, y su frase en ese momento dramático es: “mira Madre, cómo hago nuevas todas la cosas”. Pensemos un poco en ello. Quizá Dios nos está regalando un tiempo de conversión hacia lo esencial: amar y ser amados.

El Amor tiene forma de cruz: perdón, compasión, ponerme en el lugar del otro, vivir en verdad, generosidad, paciencia, misericordia, son características del Amor verdadero que regenera la vida personal y social. No sólo palabras bonitas o sentimientos momentáneos y viscerales: el Amor es ofrenda gratuita de todo lo que somos y tenemos, en cuerpo y alma, porque si no tengo amor no soy nada (1 Co 13, 2).

El Espíritu Santo está viniendo en nuestra ayuda para realizar en nosotros este proyecto de Amor como en un nuevo Pentecostés. Amar y ser amados no es para héroes o superdotados sino para los hijos que se abren con una confianza ciega a la acción del Espíritu de Dios, que se está derramando hasta el punto de convertir nuestros hogares, como ha sucedido a lo largo del confinamiento, en pequeñas “Iglesias domésticas” donde se comparte a Jesús.

Esto es un signo de nuestros tiempos: hacer de cada hogar el primer lugar donde la familia reza, acoge al Espíritu y experimenta la Presencia de un Dios “con zapatillas de andar por casa”.

Junto a la Cruz está siempre María, nuestra Madre. Desde el inicio del estado de alarma renovamos nuestra consagración a su Corazón Inmaculado poniendo nuestra vida en Sus manos. Ella es signo de consuelo y de firme esperanza (Lumen Gentium 68). En este curso sigue creciendo en nuestra Familia parroquial la necesidad de buscar a María, aprender de Ella y acogernos al cuidado de la Madre. ¡Está con nosotros, abrazándonos en la cruz de cada día! Ese abrazo lo dedica especialmente a los enfermos, los mayores, los que han despedido a sus seres queridos hacia el Padre, los mismos difuntos que han ofrecido su vida a Dios en esta pandemia, los que padecen ahora la crisis económica… María abraza y nos enseña a abrazar. Desde nuestra Familia parroquial, para ellos, todo nuestros cariño, oración y solidaridad.

Finalmente: GRACIAS. Celebramos la Fiesta de Santa Eugenia con el regalo de la ordenación diaconal de Pepe, que se ha hecho entrañable entre nosotros desde su sencillez y su testimonio de amor. La cruz siempre es promesa de nuevos frutos, de una nueva primavera que tras el invierno nos hace ver la obra de Dios en lo secreto y lo oculto hasta el esplendor de la resurrección. Ya hemos podido comprobar cómo a través de la oración y las redes sociales, nuestra Familia parroquial ha permanecido unida porque nos necesitamos. Descubrir esta necesidad de hermanos, de compartir la Fe con los demás, es un fruto y un anticipo de todo lo que el Padre está haciendo a través de la cruz. En efecto, ni podemos ni queremos ir detrás de Jesús en soledad sino con la Iglesia. GRACIAS. Estamos en camino… siempre hacia delante, fijos los ojos en Jesús.

Junto a Benedict y a Pepe, os quiere y os bendice:

Rubén Inocencio González (Párroco)

CÁRITAS PARROQUIAL, AL SERVICIO DE TODOS

Noticia del Boletín 109 – Año 3, del 14 de junio de 2020

CÁRITAS no es una asociación que está en la parroquia sino que es la parroquia en su labor de cuidado y acompañamiento de las situaciones de vulnerabilidad social y económica en nuestro barrio. Todos colaboramos, bien aportando nuestra contribución económica, desde el Equipo de Acogida y desde la atención a los más necesitados que discretamente muchos hermanos han hecho y hacen, especialmente desde el tiempo de pandemia. La Caridad es fruto de la Fe y compromiso de todos los que formamos la Iglesia.

A lo largo de este curso 2019-2020, de forma directa hemos ayudado a más de 100 familias del barrio (multiplicándose en los meses de pandemia) con una aportación económica total en torno a 6000 euros para alimentos, pagos de recibos u otras situaciones de emergencia. Pero no sólo eso, desde nuestra parroquia queremos dar un ambiente de acogida y calidez, donde los hermanos que piden nuestra ayuda se puedan sentir en Casa. Esto es muy importante, como enseña la Palabra de Dios: no sólo dar “cosas” sino “darnos a nosotros mismos”. Horas de atención personal, llamadas telefónicas, escucha y diálogo, junto con algunas celebraciones anuales como la Fiesta Internacional o la Cena de Nochebuena.

Debido a la crisis actual, Santa Eugenia va a contribuir mensualmente a partir de junio, con mil euros a Cáritas Vicaria para ayuda de otras Cáritas parroquiales con menos recursos, así como con dos mil euros para los campamentos organizados en otras zonas de Vallecas con niños de familias en precariedad económica.

Sin duda, un signo de la Presencia de Dios en nuestro mundo, especialmente importante en el momento presente, es el amor desprendido y generoso de los cristianos que se deciden por mirar de frente a los demás, y como hermanos, inclinarse a su servicio. Esto no es un sacrificio sino un regalo porque es ayudar al mismo Jesús “disfrazado” de quien llama a nuestra puerta.

¡GRACIAS A TODOS!