Parroquia Santa Eugenia. C/ Virgen de las Viñas 17. 28031 Madrid. 913317190

Las antífonas de la O

Las antífonas de la O son siete, y la Iglesia las canta con el Magnificat del Oficio de Vísperas desde el día 17 hasta el día 23 de diciembre. Son un llamamiento al Mesías recordando las ansias con que era esperado por todos los pueblos antes de su venida, y, también son, una manifestación del sentimiento con que todos los años, de nuevo, le espera la Iglesia en los días que preceden a la gran solemnidad del Nacimiento del Salvador. Continuar leyendo «Las antífonas de la O»

GAUDETE

Es el Tercer Domingo de Adviento, llamado así por la primera palabra del Introito de la Misa (Gaudete, es decir, Alegraos). El Tiempo de Adviento se originó como un ayuno de cuarenta días en preparación para la Navidad, comenzando el día después de la fiesta de San Martín (12 de noviembre), de aquí que a menudo se le llamara también la «Cuaresma de San Martín» – nombre por el que el Adviento fue conocido desde el siglo V. No se puede datar antes del siglo quinto el ayuno del Adviento, porque no hay evidencia de que se observara la Navidad el 25 de diciembre antes de finales del siglo cuarto. (Duchesne, «Origines du culte chrétien», Paris, 1889), y la preparación para una fiesta no puede haber sido anterior a la fiesta misma.

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Historia del Gaudete

En el siglo IX, la duración del Adviento se redujo a cuatro semanas, encontrándose en una carta de San Nicolás I (858-867) a los búlgaros, la primera alusión a un Tiempo más corto, y hacia el siglo XII el ayuno había sido ya reemplazado por una simple abstinencia. San Gregorio el Grande fue el primero en redactar un Oficio para el Adviento, y el Sacramentario Gregoriano es el más antiguo en proveer Misas propias para los domingos de Adviento. En ambos se hacen provisiones para cinco domingos, pero hacia el siglo X el número usual eran cuatro, aunque algunas iglesias de Francia observaban cinco domingos incluso en el siglo XIII. No obstante todas estas modificaciones sin embargo, el Adviento preservó muchas de las características de los tiempos penitenciales lo que lo hace una especie de contraparte con la Cuaresma, correspondiendo así el tercer domingo de Adviento, o el del medio, con el domingo de la mitad de la cuaresma o Domingo de Laetare (Alegría).

Algunas observaciones

En este Domingo de Laetare, el órgano y las flores, prohibidos durante el resto de la estación, podían ser usados; se permitió el uso de vestimentas color rosa en lugar del púrpura (o negro como en un inicio); el diácono y el subdiácono reasumieron el uso del dalmático y de la túnica en la Misa principal, y los cardenales usaban color rosa en lugar del púrpura. Todas esta marcas características continuaron usándose y son la disciplina actual de la Iglesia Latina. El Domingo de Gaudete por lo tanto, hace un alto, como el Domingo del Laetare, a medio camino a través de un Tiempo que de otra manera es de carácter penitencial, y significa la cercanía de la venida del Señor. De las «estaciones» que se mantienen en Roma para representar los cuatro domingos de Adviento, la correspondiente a la basílica Vaticana se le asigna al Gaudete, ya que es el más importante de los cuatro domingos. Tanto en el Oficio como en la Misa a través del Adviento, se hace referencia continua a la segunda venida de nuestro Señor, y se enfatiza en el tercer domingo por medio de la adición de signos permitidos para ese día, como una expresión de alegría. El Domingo de Gaudete está marcado por un Nuevo Invitatorio, la Iglesia no invita ya a los fieles a meramente adorar «al Señor que va a venir», sino que les llama a una liturgia de alegría porque «el Señor está ahora aquí y al alcance de la mano». Las lecturas de Nocturnas, correspondientes a la Profecía de Isaías, describen la venida del Señor y las bendiciones que resultan de ello, y las antífonas de las Vísperas hacen eco de las promesas proféticas. La alegría de la espera se enfatiza por las constantes Aleluyas tanto en el Oficio como en la Misa a través de todo el Tiempo de Adviento.

En la Misa, el Introito «Gaudete in Domino temper» resalta lo mismo, y da el nombre al día. La Epístola nos incita a regocijarnos y nos urge a prepararnos para encontrarnos con el Salvador a través de oraciones y súplicas y de acciones de gracia, mientras que el Evangelio de San Juan Bautista nos advierte que el Cordero de Dios está ahora entre nosotros, aunque parezca que no Le conocemos. El espíritu del Oficio y de la Liturgia a través de todo el Adviento es uno de espera y de preparación para la fiesta de Navidad así como para la segunda venida de Cristo, y los ejercicios penitenciales, que han sido adecuados para ese espíritu, son suspendidos en el Domingo de Gaudete para simbolizar la alegría y el regocijo por la Redención Prometida, las cuales nunca deben estar ausentes del corazón del fiel.

En una vida tan atormentada, una vida llena de persecuciones, de hambre, de sufrimientos de todo tipo, siempre está presente, sin embargo, una palabra clave: gaudete (alegraos).

Surge aquí la pregunta: ¿es posible mandar a la alegría? Queremos decir que la alegría viene o no viene, pero no puede imponerse como un deber. Y aquí nos ayuda pensar en el texto sobre la alegría más conocido de las cartas paulinas, el del domingo Gaudete, en el corazón de la liturgia de Adviento: Gaudete, iterum dico, gaudete, quia Dominus prope est. (Alegraos, os lo repito, alegraos, porque el Señor está cerca).

Aquí vemos el motivo por el cual san Pablo en todos sus sufrimientos, en todas sus tribulaciones, sólo podía decir a los demás gaudete, podía decirlo, porque en él mismo estaba presente la alegría: Gaudete, Dominus enim prope est.

Si el amado, el amor, el mayor don de mi vida, está cerca de mí; si estoy convencido de que aquel que me ama está cerca de mí, incluso en las situaciones de tribulación, en lo hondo del corazón reina una alegría que es mayor que todos los sufrimientos.

(Meditación de apertura de la primera congregación general del Sínodo de Obispos.
Lunes
3 de octubre de 2005)

La Inmaculada Concepción

La Inmaculada Concepción significa que María es la primera salvada por la infinita misericordia del Padre, como primicia de la salvación que Dios quiere donar a cada hombre y mujer, en Cristo. Por esto la Inmaculada se ha convertido en icono sublime de la misericordia divina que ha vencido el pecado. Y nosotros, hoy, al inicio del Jubileo de la Misericordia, queremos mirar a este icono con amor confiado y contemplarla en todo su esplendor, imitándola en la fe. SOLEMNIDAD DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE LA VIRGEN MARÍA. PAPA FRANCISCO. ÁNGELUS Plaza de San Pedro. Martes 8 de diciembre de 2015

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Cuando el Papa Francisco llamó por teléfono a Roberto Benigni

“El Papa Francisco llamó a mi casa después de la primera transmisión de Los Diez Mandamientos, a las 8 de la mañana, y mi familia le dijo: ‘está durmiendo, llame más tarde’. ¿Se imaginan?”, así contaba divertido, hace unos días, el actor italiano Roberto Benigni sobre el Papa, en la Fiesta del Cine de Roma (askanews.it, 24 octubre).

Era una llamada de la que se sabía que había sucedido, pero sólo ahora, después de dos años, Benigni ha revelado el contenido. Continuar leyendo «Cuando el Papa Francisco llamó por teléfono a Roberto Benigni»

Significado de la Corona de Adviento

adv5Hoy os traemos una reflexión de Manuel González, sacerdote de Madrid, que nos explica el significado de la Corona de Adviento. El Adviento marca el principio del Año cristiano: son cuatro semanas de expectación piadosa y alegreAdviento, del latín adventus, significa venida; en griego se traduce como parusía. Este tiempo presenta una doble índole:

Es preparación para las solemnidades de Navidad, en las que se conmemora la primera venida del Hijo de Dios a los hombres, y, es a la vez, el tiempo en el que por este recuerdo se dirigen las mentes hacia la expectación de la segunda venida de Cristo al fin de los tiempos (NUALC 39).

El pueblo cristiano vive estas semanas, sobre todo, como memoria de la preparación a la venida del Mesías. La conciencia de la larga espera que precedió a la venida del Salvador ha cristalizado en diversas expresiones que alientan la fe del pueblo cristiano: una de ellas es la Corona de Adviento.

En efecto, el Directorio sobre la Piedad Popular (n. 98) reconoce que la colocación de cuatro cirios sobre una corona de ramos verdes… se ha convertido en un símbolo del Adviento en los hogares cristianos. La Corona de Adviento, cuyas cuatro luces se encienden progresivamente, domingo tras domingo hasta la solemnidad de Navidad, es memoria de las diversas etapas de la historia de la salvación antes de Cristo y símbolo de la luz profética que iba iluminando la noche de la espera, hasta el amanecer del Sol de justicia (cfr. Mal 3,20; Lc 1,78).

Historia de la Corona de Adviento

No tenemos demasiadas noticias acerca de su origen, aunque la corona es un permanente símbolo de múltiples significados. De hecho, los antiguos pueblos europeos, tanto germanos como romanos, temían que el sol desapareciera para siempre en el invierno y, con él, la vida. Como conjuro adornaban sus hogares con coronas compuestas de hojas verdes (laurel, pino, boj, acebo, hiedra, etc). Su forma evocaba la esfera del sol y anunciaba su retorno. Asimismo, el círculo recordaba al ciclo del tiempo festivo que retorna cada año. Por estas razones, la corona se convirtió en el símbolo de la vida eterna.

Algo parecido se podría decir de la utilización de las lámparas y candelas. Durante el frío y la oscuridad de diciembre, además de la decoración siempre verde, se encendían hogueras y luces como señal de esperanza en el retorno de la primavera. Las luces aparecen mencionadas entre los cristianos en el siglo XIV expresando esperanza en un futuro mejor. En Adviento se encendían velas rojas, por el color de la sangre de Cristo, pues el que venía en Navidad habría de entregar su vida por la salvación de los hombres. En el siglo XVI los cristianos germanos, tanto católicos como protestantes, observaban estas mismas costumbres ya que las prácticas primitivas (coronas verdes y fuegos rituales) contenían una semilla de verdad que podía expresar la verdad suprema: Jesús es la luz eterna que ha venido, que está con nosotros y que vendrá con gloria

Esto lo recordaba, a mediados del siglo XIX en las afueras de Hamburgo, el Rvdo. Johann Heinrich Wichern (1808-1881) en su Casa Orfanato de Horn. Allí, y con un intento catequético, cada noche de Adviento explicaba a los niños la historia de salvación. Para ello, el pastor había colgado del techo, y decorado con pequeñas candelas, una gran rueda circular en la que destacaban cuatro velones. Tras encender una de las velas que marcaban los días de diciembre previos a la Navidad les hablaba del Adviento como Memoria de las diversas etapas de la historia de la salvación antes de Cristo. Les explicaba el encendido progresivo de las candelas como símbolo de la luz profética que iba iluminando la noche de la espera, hasta el amanecer del Sol de justicia (cf. Mal 3, 20; Lc 1, 78). Los niños aprenderían así a vivir las cuatro semanas como Profecía de Cristo, luz del mundo que volverá para iluminar definitivamente al mundo (cf. Is 34, 5; 40,10; Ha 2, 3; 1 Co 4,5) y a quien esperamos con las lámparas encendidas (cf. Mt 25, 1-13;  Mc 13, 37; Lc12, 35ss). Años más tarde, Wichern funda el orfelinato berlinés de Tegel e introduce la misma usanza de forma simplificada. Por su simbolismo y expresividad cristiana la costumbre se extendió entre los amigos, la rueda se trenzó con ramas de abeto y las velas se redujeron a cuatro -los correspondientes a los domingos del Adviento romano-. Las ramas de pino comenzaron a  atarse con una cinta violeta –color litúrgico del tiempo- al par que se colgaban de las ventanas y las puertas. En algunos hogares los cuatro cirios, como centro de mesa, se encendían progresivamente al bendecir los alimentos.

Durante la primera Guerra Mundial la Corona se difunde en los hospitales militares alemanes y, más tarde, entre las familias de los soldados que volvían a casa. En 1925, en el fervor del Movimiento Litúrgico, una guirnalda con las cuatro candelas se encendía en una iglesia católica de Colonia y cinco años después en otra iglesia de Munich. La costumbre, sobrepasando el mundo germano, se fue extendiendo tanto en las iglesias como en los hogares cristianos.

Una catequesis litúrgica de la Corona de Adviento

 4203826654_97f9ed3524La Corona de Adviento es un ejemplo de catequesis con elementos de la cultura ambiental. Los misioneros, que en la vieja Europa evangelizaron a los pueblos celtas y germanos, aprovecharon las costumbres invernales para transmitir la Buena Noticia. Supieron partir de sus usos ancestrales para enseñar la fe católica. Por ello, esta guirnalda contiene una gran variedad de símbolos:

Su forma: El círculo es una figura geométrica perfecta que no tiene ni principio ni fin: imagen de la unidad y eternidad divina, de Aquel que es el mismo ayer, hoy y siempre (cf. Heb 13,8). Evoca los ciclos anuales de espera de tantos creyentes desde Adán hasta Cristo, así como nuestra esperanza en su segunda y definitiva venida (cf. Ga 4,4). Para los cristianos la forma circular significa el ciclo del Año Litúrgico, el tiempo donde experimentamos sacramentalmente la bondad de Dios (cf. Sal 64,12).

Las ramas verdes: El follaje de hoja perenne evoca a Cristo que vive para siempre (cf. Mt 28, 20). El verde pertenece a las estaciones de vida que el invierno mata, pero las plantas perennes resisten con firmeza. Por esta razón, el boj, el laurel, la hiedra, el acebo, el enebro, el pino y el abeto han sido utilizados desde muy antiguo como expresiones de deseos positivos. Durante la Navidad , todas las casas, así como las iglesias parroquiales se engalanan con cualquier planta verde (John Stow, The Survey of London). Esta descripción inglesa de finales del s. XV hace ver como este color recuerda la vida de gracia, el crecimiento espiritual y la esperanza celebrada en Adviento-Navidad. Dios quiere que esperemos su gracia, el perdón de los pecados y la gloria eterna al final de nuestras vidas.

Las cuatro velas: Así como las tinieblas se disipan con cada vela que encendemos al comenzar la oración, los siglos se fueron iluminando con el anuncio profético de la llegada de Cristo a nuestro mundo: Luz que disipa las tinieblas del corazón y del espíritu (cf. Za 14, 5.7; Ha 2, 3; 1 Co 4,5).Tradicionalmente, los cirios son de color rojo para evocar el fuego, la luz o la sangre del Señor. En las coronas de inspiración sueca, las cuatro velas son blancas, color que nos prepara para la fiesta de Navidad. En Austria se eligieron moradas ya que éste es el color del tiempo litúrgico. Antiguamente, con las velas violáceas se prendía una de color rosa: la correspondiente al tercer domingo de Adviento, que en latín se denomina Gaudete (Alegraos, cf. Flp 4, 4.5).

Hay muchas catequesis populares para explicar el encendido de cada lámpara: en la más difundida la primera luz simbolizaría el perdón otorgado a Adán y Eva; la segunda vela, la fe de Abrahám y de los Patriarcas; la tercera sería expresión del gozo de David y de los Hijos de Sión que se alegran con la venida de su Rey; y la cuarta como símbolo de la enseñanza de los profetas que anunciaron que el Mesías nacería de la Virgen María.

Decoración festiva de la Corona de Adviento: Las manzanas rojas que, a veces, adornan la Corona representan los frutos del jardín del Edén. Adán y Eva trajeron el pecado al mundo pero recibieron también la promesa del Salvador universal (cf. Sal 84,13; 66,7; 2 Tm 4,8). Una cinta morada, rosácea o roja que suele ceñir el ramaje verde representa el amor envolvente de Dios (cf. Col 3, 14).

Vía: Mozarabía

La presentación de la Virgen María en el templo

presentacion-de-mariaHoy la Iglesia celebra la Presentación de la Virgen María.

El lugar de la escena es Jerusalén y el momento es hacia el 12 aC, María debe tener tres años pero se la representa algo más mayor. Los personajes principales son María, sus padres y el sumo sacerdote. Según las fuentes apócrifas y la tradición medieval, María desde los tres hasta los catorce años vivió cerca del Templo, pero en el arte se representa solamente dos momentos: el momento de la entrada en el Templo (la Presentación) y el de la salida definitiva después del matrimonio con José.

La descripción de la separación de los padres para entrar en el lugar de las vírgenes anexo al Templo es muy detallada. Aunque es una niña de sólo tres años, María se comporta como una mujercita sensata: sube con seguridad la escalinata sin mirar atrás, suscitando la admiración del Sumo Sacerdote que la recibe con un abrazo.

La difusión de esta imagen a pesar de no estar recogido en la Escitura, es un episodio por lo general incluido en los ciclos de pintura dedicados a María para encargos específicos de cofradías marianas. Continuar leyendo «La presentación de la Virgen María en el templo»

Concierto de música clásica en la Parroquia Santa Eugenia

Concierto de Música Clásica
Concierto de Música Clásica

Este próximo Domingo 27 de noviembre a las 18:00 se va a realizar en el templo de la parroquia Santa Eugenia un concierto de música clásica de la Orquesta Ritornello bajo la dirección de Mariano Domingo.

Se interpretarán piezas de W. A. Mozart, Claude Debussy, Boccherini y Juan Crisóstomo de Arriaga. Dado que es Domingo I de Adviento, se proyectarán imágenes que nos ayuden a penetrar en este tiempo litúrgico. Continuar leyendo «Concierto de música clásica en la Parroquia Santa Eugenia»

Una nueva App que merece la pena

Nueva app para la familia
Nueva app para la familia

En tu matrimonio no estás solo. La Delegación de familia de la Archidiócesis de Madrid te ofrece esta app para orientarte en esta nueva etapa de tu vida. La nueva app no sustituye en absoluto el trabajo de los COF sino que pretende ser una herramienta de apoyo a las familias.

Como muchos ya sabéis, un COF es un servicio de atención integral a los problemas familiares en todas sus dimensiones, a la luz de la antropología cristiana y de la verdad sobre el matrimonio y la familia, tal y como nos ha sido revelada y vivida en comunión con la Iglesia (cf. Conferencia Episcopal Española. La familia santuario de la vida y esperanza para la sociedad,174; directorio de pastoral familiar de la Iglesia en España (276-279). Se trata de ofrecer de un modo cercano y directo a  las familias que lo necesitan un espacio donde ser acogidas, escuchadas y donde encuentren una solución eficaz a sus problemas concretos.

Para descargarte la nueva app haz click AQUÍ

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Día de Iglesia Diocesana 2016

Día de la Iglesia Diocesana 2016

imgcabecera 13 de noviembre se celebra el Día de la Iglesia Diocesana con el lema, “Somos una gran familia CONTIGO”.  Un año más, el secretariado para el Sostenimiento de la Iglesia invita a colaborar con nuestra parroquia; “en una parroquia fuimos bautizados y, por eso, pertenecemos a la familia de los hijos de Dios. Somos hermanos entre nosotros por el bautismo, hijos de un mismo Padre. Que este día nos acerque a sentirnos un poco más familia, un poco más parroquia”.

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Historia de la Catedral de la Almudena.

4281-0001El origen de la imagen de la Virgen, que con el tiempo se había de llamar Santa María la Real de la Almudena llega, según la tradición, hasta la generación apostólica; y con ella la devoción que siempre ha tenido entre los madrileños. Cuenta la leyenda que fue traída a España por el Apóstol Santiago cuando vino a predicar el Evangelio, y dicen que la pintó San Lucas y la talló Nicodemus…  Esta pretensión de atribuir tan remoto origen a la Imagen, es muy de admirar. Lo que si es cierto es que en la pequeña villa que luego habría de ser capital de España, se veneró desde siempre como Patrona una imagen de la Madre de Dios denominada “Santa María de la Vega” o de “La Concepción Admirable”. Continuar leyendo «Historia de la Catedral de la Almudena.»